Sobredosis de pensamiento
Cómo pasar del plano virtual al real.
Este tema me ha perseguido en los últimos días.
Todo empezó cuando decidí crear un Artist Way Bootcamp.
Llevo años tratando de hacer un proyecto académico que me permita mezclar todas mis pasiones en un mismo lugar que aparte sea capaz de cubrir todas mis necesidades. Evidentemente es un proyecto MUY ambicioso.
Por ejemplo: ¿Cómo puedo mezclar el arte y la organización?
Estoy tan cansada de la idea del caos en los artistas. Si yo soy artista y soy súper ordenada, puntual, organizada, limpia, y disciplinada.
O por ejemplo: ¿Cómo mezclar los procesos creativos y la pedagogía?
Si doy clases en lugares que valoran metodologías pedagógicas aprobadas por la Secretaría de Educación, termino frustrada por el terrible sistema educativo que premia más el resultado que el proceso. Pero si me centro solo en los procesos creativos como se han aprendido en las comunidades artísticas de este país, se vuelve más importante el reconocimiento, ya sea crear para las masas y ganar dinero o crear solo para unos pocos que tienen el verdadero nivel intelectual para entender mi arte… odio ambas.
O por último: ¿cómo mezclar todos los beneficios que la escritura, la literatura, los hábitos, las herramientas digitales y las artes escénicas me han brindado en los últimos años?
“Te acostumbraste a intelectualizar. A pensar, repensar, soñar, hablar de tus proyectos y escribir sobre ellos. Pero pensarlos no hará que existan en la vida real. Tú sabes que son grandes proyectos, pero nunca das el primer paso. Siempre terminas postergando tu vida… No es el momento, voy a esperar el momento oportuno, dices mientras dejas que la vida y las oportunidades te pasen de largo…
¿Hace cuánto que estás esperando el momento oportuno?
¿Hace cuánto que estás postergando?
Ahora que he estado muy interesada en la neurociencia y en cómo esta se relaciona con la psicología, me leí un artículo que hablaba sobre el plano real y el plano virtual.
Entendiendo el plano real como el espacio físico habitable, mi cuerpo físico y lo que puedo ver, oír, sentir, probar… Y el plano virtual pasa a ser el bien conocido mundo de las ideas. En donde las cosas existen solo para quien las piensa. Y entendí que muchas veces me he dopado de ideas. He vivido en una sobredosis de pensamiento. Me la he pasado analizando ideas de proyectos durante años antes de atreverme a solo dar el primer paso y llevarlo acabo.
Por supuesto que tiene que ver con miedo. Miedo a no ser suficientemente bueno y miedo a fracasar. Miedo a que nuestrsi sueños y deseos se materialicen y no sean esa versión perfecta que existía en nuestra cabeza en donde todo salía bien y gracias a eso seríamos eternamente felices.
Pero también miedo a que las cosas salgan bien, porque si damos el primer paso y resulta que eso que tanto queríamos comienza a materializarse… entonces sí, ya no hay vuelta atrás. Se vuelve real. Y tengo que hacerme cargo de vivirlo.
A la par de esto, comencé a experimentar la primera semana del Artist Way Bootcamp. Y empecé a ver a mis amigos y compañeros pasar por esos hábitos que yo llevo haciendo diariamente desde hace tanto tiempo… Empecé a verlos atravesar sus ideas y empezar a tomar acción para llevarlas a cabo. Empecé a notar cómo se fueron dando cuenta de los beneficios de los que siempre les hablaba. Empezaron a experimentar cambios en sus vidas, aunque fueran chiquitos, y entonces decidí que esto también era una señal para mí.
Conceptualizar ideas es insuficiente para entenderlas. Uno necesita vivir y experimentar algo para ser capaz de atravesarlo con el pensamiento de una manera profunda. Se necesita vivir para crear una verdadera experiencia. Las ideas y los pensamientos por sí solos no generan experiencias vivas capaces de transformar tu mundo.
Y no es que pensar, imaginar o analizar estén mal. Son cosas que me encanta hacer. El problema es que es imposible generar cambios sin acción. Es imposible llegar a la realización de los deseos solo pensando en ellos.
En 2021 abrí Substack, hice como 3 publicaciones y sobrepensé tanto que terminé borrándolas y abandonando este sueño. En 2023 volví y desde entonces hasta el día de hoy he publicado más de 80 artículos, y he logrado una comunidad de más de 100 lectores semanales. Quizá suena poco pero para mí es maravilloso. Se ha vuelto parte de mis rutinas diarias y semanales. Es parte de mi identidad como artista y como creadora.
En el 2017 me gradué de la facultad de artes escénicas pensando que jamás sería capaz de ser la gran actriz que imaginaba que podría ser. Y salí convencida de ser una mala dramaturga y directora. Y hoy en día llevo una carrera de 9 años consecutivos 100% activa. Subiéndome a los escenarios sin falta todos los años. Llevo más de 10 proyectos con los que he viajado por todo México y otras partes del mundo, como actriz, directora, dramaturga, productora, etc. Creé mi propio monólogo con el que pude ser parte de muchos de los festivales más importantes de mi país y con el que llevo casi 80 representaciones. Quizá suena a poco, pero esto se ha vuelto parte de mis rutinas diarias; es parte de mi identidad como artista y como creadora.
Y finalmente llevo diarios desde mis 10 años en los que he soñado y planeado una vida en donde pueda ser escritora y publicar un libro. Y este año se materializó, pero no por arte de magia, tomé acción. Decidí que era algo que quería hacer, armé un proyecto, lo trabajé, lo metí a una convocatoria y tuve la suerte de ser seleccionada y ahora estoy escribiendo mi primera novela. Quizá la Cassandra de 10 años lloraría de la emoción de saber que por fin ser escritora forma parte de nuestros hábitos diarios y de nuestra identidad como artistas y creadoras.
Y creo que lo más divertido de todo este proceso ha sido darme cuenta de que los sueños no se agotan. Al contrario, crecen. Se vuelven cada vez más y más grandes y más necesarios y si somos lo suficientemente apasionados y logramos salir del mundo virtual para entrar al real, cualquier cosa puede ser posible. Quizá no será exactamente igual a eso que soñabas, imaginabas, planeabas y sobrepensabas constantemente pero al menos será REAL y existe la posibilidad de que sea MEJOR de lo que imaginabas.
Mi nuevo sueño es ayudar a otros artistas o personas creativas a desbloquearse, atreverse a crear y formar sistemas que les ayuden a ser más organizados para cumplir sus objetivos artísticos. Y principalmente a descubrir su identidad como artistas.
Att. Cassandra Colis
Si algo de todo esto te resuena, y estabas esperando una señal para empezar a salir de tu cabeza y pasar tus ideas al mundo real. Esta es tu señal.
Estoy trabajando en formalizar un segundo Artist Way Bootcamp. Si te interesa, escríbeme y puedo hacerte llegar toda la información. Estoy segura de que al igual que a mí te ayudará.




Sentí un montón esta parte!! "Pero también miedo a que las cosas salgan bien, porque si damos el primer paso y resulta que eso que tanto queríamos comienza a materializarse… entonces sí, ya no hay vuelta atrás. Se vuelve real. Y tengo que hacerme cargo de vivirlo"
Ultimamente siento que quiero tantas cosas que terminó por no hacer ninguna, y creo que mucho tiene que ver con vivir de preguntarme que voy a hacer con todos los cambios que venga si lo que quiero realmente se vuelve real