Carta #7
Activando mi vida creativa.
Si me preguntaran en que palabra resumo mi 2024 hasta ahora… sería CONFRONTACIÓN.
Este año me he confrontado a incontables cosas, terminar una relación, empezar otra relación, despedirme de una casa, mudarme, encontrar un nuevo hogar… redefinir la palabra “familia” redefinir la palabra “amistad” redefinir la palabra “artista”. Me he confrontado a mis pasiones y a mis ideales, a definir que es lo que me gusta y no me gusta de mi misma, de mi trabajo como creadora, como docente, como actriz, como pareja, como amiga, como hija, como mujer, como persona, como ser humano.
He tenido que confrontarme a la idea de no tener nada claro, de no entender nada, de darme cuenta que a mis 28 años sigo sin tener certezas. He tenido que confrontarme a perder gente de maneras distintas a las que estoy acostumbrada.
Me he confrontado a darme cuenta que no sé seguir ordenes de alguien más, que me sigue costando la idea de tener un superior a quien hacer caso, que el modelo de autoridad me repugna.
Me he confrontado a la idea de no querer hacer nada más con mi vida que crear y ayudar a otros a crear.
Hoy decido renunciar a ser la persona que creo que tengo que ser. Hoy me despido de la Cassandra que esta todo el tiempo actuando con miedo porque no quiere verse mal ante los ojos de otros. Hoy me despido de la Cassandra que no dice lo que piensa.
Si siempre me he considerado una persona transparente y fiel a mis convicciones, hoy me siento más fuerte que nunca en ese sentido. Hoy decido que, si tengo que formar mi propio camino porque mi manera de pensar no se adapta a los sistemas, pues que así sea. Si tengo que volver a construir mi vida desde cero, lo haré.
Hace unos días pensaba…
Esa Cassandra que tanto me gustaría ser, ¿Qué haría?
Le tengo pavor a estar descalza y a tener mis pies expuestos, me hace sentir extremadamente vulnerable, más desnuda que si estuviera en ropa interior, puedo andar en calcetas libremente pero 100% descalza me da miedo. Cuando voy a las albercas o las playas, uso tenis. En mi closet no hay sandalias ni zapatos abiertos. Pero, la Cassandra que quisiera ser, andaría descalza por la vida, y sin miedo.
Desde chiquita he sido muy soñadora y a lo largo de mi vida he querido ser personas muy distintas: quise ser maestra, quise ser cantante, bailarina, actriz de telenovelas, escritora, quise ser gimnasta, guardabosques, quise ser aeromosa, psicóloga, psiquiatra, quise tener mi propia escuela, mi propia casa hogar, quise ser traductora, quise ser youtuber, quise ser modelo, quise ser mesera, tener mi propia cafetería, mi propia cafebrería, quise tener un teatro, quise ser instructora de yoga, quise ser filósofa, quise ser veterinaria, quise vivir en una granja auto-sustentable, quise vivir en una casa rodante, quise tener un hostal, quise ser compositora, quise dedicarme a inventar historias… entre muchas otras cosas, algunas las he probado, las he masomenos logrado, a otros sueños fui poco a poco renunciado, pero la Cassandra que quiero ser no renuncia a nada, intenta todo, hasta lograrlo. Y de hecho cada vez quiere más cosas, y la lista crece y crece y nunca termina.
Porque no estoy de acuerdo en que no hay tiempo para hacerlo todo. Yo creo que hay más tiempo que vida, y que vale la pena invertir cada segundo en lo que sea que te haga feliz, en lo que sea que expanda tu curiosidad. La Cassandra que quiero ser es curiosa hasta los huesos y nunca se aburre de buscar, preguntar y aprender cosas nuevas.
Aún no tengo 100% claro como es la Cassandra que quiero ser, o la que no quiero ser. Pero este proceso de descubrirlo está siendo interesante. Espero que con el paso del tiempo, de los días, de los meses, de los años, me acerque más a una versión de mi que sea libre y autentica, que no se deje dañar tan fácilmente, que agradezca lo que tiene y deje ir lo que no tiene.
La vida siempre tiene maneras de mandarte señales, el problema es que nunca queremos verlas. Yo espero poco a poco ser más perceptiva a ellas y estar más abierta a escuchar, tomar y soltar lo que me corresponda.
Espero que cada carta que escriba sea un pasito más hacia una vida más tranquila y creativa. Un pasito más cerca hacia la vida que merezco construir para mi misma.





