Carta #3
Estar enferma en primavera... a escribir, llorar y comer!
Desde chica soy muy enfermiza, me la vivía en el hospital entre ataques de asma, bronquitis, y alergias… mis pulmones nunca han sido los más sanos del mundo, los medicamentos siempre han formado parte de mi rutina diaria. Aún así siempre me he considerado una persona sana y agradezco a mi cuerpo por su salud y no tener que sobre llevar enfermedades más graves.
Este abril, al igual que muchos otros, me enfermé. La señora influenza llegó a mi, por segunda vez en menos de seis meses, me quedé pensando que debería haberme vacunado, pero no lo hice. Hubo dos días que no dormí nada porque la tos me despertaba, recordé que hace unos años sufría de insomnio y en las madrugadas pensaba que seguro uno puede morir de no dormir bien.
Hoy cumplí exactamente 20 días de escribir todos los días sin falta, y me di cuenta de cuanto me extrañaba, llevaba desde octubre del año pasado sin escribir tantos días seguidos.
A veces las enfermedades traen consigo oportunidades para descansar, reflexionar, cambiar o volver a encontrarse.
Esta semana estuve trabajando en el rediseño de la licenciatura de la facultad en la que trabajo y me trajo muchas reflexiones, dolores de cabeza y preguntas existenciales. ¿Por qué carajos nos esforzamos por ‘profesionalizar’ las artes? Evidentemente el mundo y por lo tanto las artes avanzan demasiado rápido como para poder crear un plan de estudios ‘funcional’. '¿Con qué ética graduamos a más de 90 licenciados en arte teatral y danza contemporanea? Ni nuestra ciudad, ni nuestro estado, ni nuestro país están en condiciones de ofrecer trabajos ‘estables’ a tantas personas. ¿Cómo se aprueba una materia como actuación? ¿Quién soy yo para decir quién es buen o mal actor? Si a mi un estudiante me parece ‘bueno’ y lo egreso diciendo que es un buen actor pero una vez graduado pasa un año sin subirse a un escenario ¿aún es actor? para mi no.
Al final solo llegué a la conclusión de que hay muy poca teoría de teatro para realmente entender, de la poca que hay no creo conocer ni el 10%, y me parece que aunque conociera el 100% no sería verdaderamente apta para ser maestra de actuación. Pienso que más allá de enseñar una materia de arte, deberíamos ser guías y crear un espacio seguro para que otros artistas emergentes (no estudiantes) tengan las herramientas para CREAR. Los estudiantes de arte no deberían estar perdiendo tiempo.
El tiempo es demasiado valioso y demasiado escaso como para no invertir cada segundo en crear. Every second counts.
Aparte de ponerme intensa y reflexionar sobre los estudios y las carreras artísticas, también me la pasé descansando de mi manera favorita, o sea viendo una serie.
En el 2022 se estrenó The Bear una serie que pueden encontrar en Star+ La verdad es que desde que estrenó tenía muchas ganas de verla y me llamaba mucho la atención pero nunca me di el tiempo, hasta esta semana que mi cuerpo se rehusó a hacer otra cosa más que estar en cama.
Esta serie a demás de ser maravillosa en la trama familiar y tener increíbles actuaciones habla sobre comida y la relación que tenemos con la comida. No sé por qué pero mi creatividad se ha movido mucho en base a los sentidos así que esto despertó en mi la curiosidad de empezar a cuestionarme que sucede con los recuerdos que se generan a partir de la comida, de los restaurantes a los que íbamos de chicos con nuestras familias, etc.
Y esta semana he seguido adelante con el proyecto de Clausura de Amor que les hablaba en la carta pasada, tuve una primera junta de producción para revisar el espacio en el que idealmente se estrenará y platicar con la productora, se llegaron a acuerdos para integrar a una artista visual, fuimos a MARCO (el museo) para ver algunas referencias, investigamos un poco en casa, tuvimos una junta con otro creativo y se integró nuestro ahora director corporal/coreográfico, y hemos empezado a leer las bases de la convocatoria a la que habremos de aplicar. En este proceso hemos ido ya dos veces a una cafetería en Barrio Antiguo “Proyecto Guimbarda” y esto es MUY importante:
El proyecto, por si no ha sido obvio, habla sobre una clausura de amor. Mi linea de trabajo artística es el Biodrama, lo he decidido ya firmemente y me mantendré fiel a eso por un buen tiempo. Por lo tanto, el proyecto habla sobre nuestras rupturas reales (de los interpretes).
Yo con mi ex vivía en Barrio Antiguo, en un departamento cerca del Santa Lucía y al ser yo artista full time y él trabajar desde casa, nos pusimos durante nuestra relación el propósito de conocer todas las cafeterías en el Barrio.
Y así fue, las conocimos todas. Pero justo un mes después de mi ruptura abrió un café nuevo Guimbarda, y ahora esa es la cafetería en la que nace este proyecto, la única cafetería en esa zona en la que no tengo recuerdos con él. La primera cafetería en la que formo recuerdos nuevos, de un nuevo proyecto y de un nuevo amor.
…de eso se trata la vida, de que el amor exista después del amor, aunque te lastima…
Y he llorado mucho esta semana también, hablando de rupturas, de despedidas, de pérdidas, extrañando a mis amigos, al amigo que pierdo en él, a las amistades que cambian y se vuelven lejanas a partir de la ruptura, a las amistades que yo volví lejanas mientras estuve en esa relación. He llorado el darme cuenta de mis necesidades en el amor que surgen de mis heridas de infancia, de las cosas que realmente extraño de mi papá Cumplió años mi tía Cristy que es lo más cercano que tengo a una mamá en mi vida y mi corazón con su cumpleaños siempre se hace pasita de puro agradecimiento hacia ella y su enorme capacidad de amar, he llorado como hace mucho no me permitía llorar, porque llegó la música para recordarme que a veces el sol no sale y las lágrimas corren y llueve en la ciudad.
Y hoy me despido recomendándoles esta joyita de Tini Stoessel, porque esta chica vino a mover muchas cosas en mi corazón, en mi pasado y en mis heridas y creo que todos merecemos escuchar su voz y su mensaje.
Espero que esta semana sea hermosa para ustedes, les abrazo y les amo.







