Carta #21
La primera del año...
Hola!
¿Qué? ¡¡¡ya es 2025!!!
Estoy super emocionada chicos, la verdad es que mi 2024 fue muy… caótico. Una parte de mi no podía esperar a darle fin. Todavía dos días antes de terminar el año seguían pasando cosas intensas en mi vida.
Pero bueno, nuevo año significa nuevas vibras, nuevas locuras, nuevos propósitos, nuevas metidas de pata, nuevos proyectos, nuevas metas, nuevos hábitos (o ni tan nuevos), nuevos amores (o ni tan nuevos tampoco), las mismas amistades de siempre pero reforzadas y toda mi esperanza depositada en el universo para crear una nueva y mejor vida para mi misma durante este año.
Estaba muy indecisa en seguir escribiendo estas cartas, no les voy a mentir, porque aunque hay pocas cosas que disfruto tanto como escribir y exponerme aquí ante ustedes con todas mis inseguridades, la verdad es que el 2024 me dejó más vulnerable que nunca. Siento que este 2025 una de mis metas principales es trabajar mucho en mi autoestima y en la seguridad sobre quién soy, qué quiero y esas cosas de chava bien.
Por ahora decidí darme estos primeros días del año para pasar mucho tiempo a solas, escribir mucho para mi misma y asegurarme de tener una buena capa protectora de críticas para antes de escribir y publicar esta primer carta.
Empecé el año estableciendo algunos mantras, algunas reglas para mi misma y algunos no negociables en mis relaciones con familia, amigos, trabajo y amores. Hoy quisiera brevemente compartírselas en esta carta y animarlos a que ustedes también creen sus propias reflexiones.
Siempre he sido una mujer muy ansiosa, y hace muchos años fui una niña muy ansiosa también. La que siempre estaba esperando el regaño, la que sospechaba que se iba a equivocar antes de siquiera intentarlo, la que se muerde las uñas, la que espera el rechazo de antemano, y vive preocupada por el futuro. ¿Qué va a pasar mañana? ¿y la próxima semana? ¿y el próximo mes?
Pero este 2025 decido recordarme que hay que ir un paso a la vez, un día a la vez. Este año decido recordarme que, tutto passa, this too shall pass.
Me escribí a mi misma:
Cuando más pensaste que estarías sola, te viste rodeada de personas que te amaron, limpiaron tus lágrimas y abrazaron tus errores.
Has cambiado mucho con el paso de los años. No eres la misma de hace 6 años, aunque al mismo tiempo en tu mirada sigue la pequeña niña de 10 años que cometía los mismos errores, se metía en los mismos problemas y pensaba y juraba que no tendrían solución.
Te has sentido sola tantos años sin razón aparente porque cada vez que has tocado fondo han salido cientos de manos a sacarte del pozo.
Soy una persona intensa, se sabe. De esas que aman con todo y sin medida. Sin pensar en las consecuencias de nada. Impulsiva. A mi me dicen seamos amigas y si yo quiero ser tu amiga, me tiro de una, y sin pensar del acantilado más alto y sin poner resistencia. Meto las manos al fuego por ti, me convierto en tu defensora #1 y juro que estaré ahí para ti aún cuando no me hables, aún cuando no me quieras.
Si tu me dices te amo, yo te creo. ¿Por qué no habría de creerte? Si tu me dices vamos, yo digo: ¡vamos! ¿qué estamos esperando?
A mi me gusta conectar con la gente, me gusta crear relaciones, aún sabiendo que estas relaciones casi nunca son para siempre. Si tengo amigos de más de 15 años, pero también hay gente con la que compartía todo y ahora somos nada más que recuerdos.
He perdido relación con mucha gente de mi familia, he perdido relación con muchos amigos, tengo ex parejas de quienes no se nada y que dolieron en el alma. Pero si tengo que ser 100% sincera, yo de verdad no me arrepiento de nada, y lo volvería a vivir todo, así tal cual, mil veces más.
No hay nada que disfrute más que crear experiencias y conexiones con las personas que están dispuestas a crearlas conmigo también. Así tengan que durar 2 días, 6 años, o hasta que me muera.
Y habiendo dicho esto he de confesar que esa intensidad, esa forma de amar, esa impulsividad y esa forma de vivir hizo que el año pasado sufriera la peor ruptura de mi vida, que perdiera amistad con una de las mujeres que más amaba, que cerrara para siempre un capítulo en un trabajo que toda mi vida había jurado era el trabajo de mis sueños y aparte, como cereza de pastel terminé expuesta y funada en redes sociales de una manera terrible ante cientos de personas que ni me conocen.
Ser impulsiva y pasional no siempre es divertido.
Pero esas mismas características de mi misma son las que hicieron que conectara con mi mejor amiga de una forma que jamás habíamos conectado, desde nuestras heridas, desde la idea de ser mejores personas, de acompañarnos en nuestras malas decisiones también y de abrazar nuestros errores. Esas mismas características de mi, hicieron que hoy tenga el verdadero trabajo de mis sueños, donde me encuentro rodeada de muchas de las personas más leales, divertidas y amorosas que he conocido en la vida. Mi intensidad y mi impulsividad, hicieron que me conociera mejor a mi misma que me enamorara de quien soy yo, de lo que yo puedo ofrecer y de mis formas de amar.
No soy perfecta, pero ya no quiero serlo.
Al contrario, este 2025, que estaré cumpliendo mis 30 años… Decido abrazar mis imperfecciones. Divertirme con la idea de ser un caos. Atreverme a reír de todas mis metidas de pata. Dejar de juzgarme tanto. No darle importancia al juicio de los demás. Y que se queda quien se tenga que quedar, que llegué quien tenga que llegar y que se vayan los que tengan que irse.
La vida es tan cortita y tan difícil por si misma, que no tiene caso volver todo más complejo y doloroso por darle vueltas a las cosas una y otra vez. Seguro no dejaré de ser ansiosa de un día para el otro, o nunca. Y seguro las ideas del futuro me seguirán acompañando, pero al menos espero lograr eso, que me acompañen y no que me atormenten.
Creo que este año, tú, yo y todos nos merecemos respirar de tanto juicio.
Que tire la piedra quien esté libre de pecado, no?
Somos humanos, estamos hechos de errores. Yo este año decido abrazarlos y divertirme con ellos en lugar de juzgarlos.
Y bueno, creo que al final solo escribo para desearles un hermoso año. Espero que abracen mucho todo lo sucedido en el 2024 para que poco a poco lo suelten y puedan disfrutar más de este 2025.
Los abrazo mucho, les agradezco por estar aquí, por leerme un año más y espero que con cada carta nos encontremos.
~ Cassandra Colis








