Carta #10
El arte es el camino y el amor es la respuesta...
Empiezo a escribir esta carta a la 1:00 am en mi cama, en un hostal de CDMX. No puedo dormir, mi cuerpo esta pasando por un proceso muy extraño de distintas emociones a las cuales no esta acostumbrado.
Me siento nerviosa y tengo mucho miedo. Los últimos meses he ido generando gastos y gastos y deudas y deudas aparte de pocos ingresos. Normalmente no soy una persona que se estresa por dinero, pero últimamente la vida de adulta casi 30ñera que ya no depende de su novio ni de sus papás o abuelos… comienza a volverse pesado, y estresarse por dinero es parte de una rutina extraña.
Aún así trato de aprender sobre como ahorrar, y manejar mejor el dinero, escucho podcasts, leo libros, veo videos, trato de mejorar mis hábitos de consumo, trato de generar más ingresos y trabajo con mi ansiedad para asegurar que el dinero nunca sea un pretexto para dejar de disfrutar la vida.
Por otra parte mis nervios se deben a que estoy en CDMX a punto de iniciar mi primera residencia en el INBAL con el Gorguz, eso me llena de orgullo, me tiene muy contenta y muy agradecida pero también demasiado nerviosa, vengo a exponerme como actriz, como directora, como dramaturga, como creadora, vengo a presentar mi trabajo en la capital, en la ciudad con más creadores escénicos y críticos del teatro en mi país. Me pone nerviosa en el mejor de los sentidos y trato de mantener la calma y usar mis nervios para trabajar, para dar lo mejor de mi.
Esta noche he perdido el sueño después de escribirme una carta a mi misma, a mi niña interior, a mi niña de 10 años, a mi adolescente de 15 años, a mi yo de hace 8 años, a mi yo de hace 2 años… no puedo creer a dónde he llegado, no puedo creer lo que estoy construyendo, se me llena el corazón de alegría, de orgullo y mis ojitos de lágrimas, porque me doy cuenta de que esto es lo que siempre quise, vivir de mi arte, que mis días se trataran de escribir, leer, aprender cosas nuevas, bailar, cantar, actuar, pasar tiempo con amigos, amar.
El arte es el camino y el amor es la respuesta
Esta frase la dice el papá de mi novio. Cuando la escuché por primera vez entendí que si. Que el arte siempre es el camino, y que el amor es siempre la respuesta.
Sin embargo en los últimos días mi corazón se ha visto muy presionado (aunque no por primera vez) porque sucedieron cosas que me recordaron que el ambiente de la comunidad teatral puede ser extremadamente tóxico, conflictivo, desgastante, hiriente…
En los últimos días fui viendo como estamos todos “acostumbrados” o extrañamente “entrenados” a seguir ciertas “enseñanzas” o a normalizar ciertas “conductas” de odio hacia otros compañeros de trabajo, de competitividad tóxica, he visto como es muy fácil perderse en la idea de “ganar”. Y no solo por señalar a otros si no que yo misma me he visto pensando, hablando o deseando desde el odio a otros. Un odio muchas veces heredado, un odio sin conocer a la persona. Un odio que proviene solo de pensar diferente, de trabajar distinto, de venir de distintas escuelas, de ser de distintas generaciones, o de tener contextos y pasados contrastantes.
Me vi frustrada, incluso llorando por tomarme comentarios, actitudes, acciones, e incluso publicaciones de redes sociales como algo personal. Por momentos olvidé que el mundo, el universo y el arte son mucho más grandes que mi ego o el de cualquier otra persona. Por momentos olvidé que el teatro no es un campo de batalla, que yo no dedico horas de escritura, ensayos, lecturas, clases, entrenamientos, funciones, charlas, etc. buscando competir con otros o “ganarle” a otros.
Yo hago teatro porque me encanta. Porque no hay nada más que quiera hacer con mi vida, porque nada me llena como estar arriba del escenario, sentada en una butaca, girando con una obra, ensayando en un aula o escribiendo un nuevo proyecto. Porque prefiero ganar 10 pesos haciendo una obra de teatro que tenga una relevancia e importancia en mi vida y en la de otros, antes que hacer cualquier otro trabajo que no signifique nada por miles de pesos.
Cada quien tiene su manera de ver y vivir el teatro, no creo que ninguna sea correcta o incorrecta, solo sé que la mía es esta, desde el amor, y que voy a cuidarla por siempre.
No voy a convertir mi arte en un campo de batalla. Yo hoy decido que mi arte es un campo de margaritas, un campo de girasoles un campo de puro amor en el que no compito contigo ni con nadie, en el que me esfuerzo cada día por ser mejor y me alegro de tus logros, sean iguales o distintos a los míos.
En el teatro en el arte y en la vida hay cabida para todos.
El arte importa para otros solo cuando nos importa a nosotros mismos.
Hoy aquí acostadita, siendo casi las 2:00 am quiero cerrar mis ojos y soñar que pronto podremos construir la comunidad que verdaderamente el teatro necesita. Una comunidad de compañerismo, de hermandad, de respeto, de orgullo, de trabajo pero no de competitividad, no de envidias y nunca un campo de batalla.
Esta noche deseo soñar un con un mundo donde el arte sea siempre el camino y el amor sea siempre la respuesta.








INCREIBLE, te leí y te sentí tanto. Te he leido como cuatro veces y cada vez que lo hago siento que tomo algo nuevo. Empatizo mucho contigo, te abrazo, gracias por presentarte tan vulnerable. Crecer no es facíl, pero el arte hace que se sienta mejor. "el arte es el camino y la respuesta es el amor", esta para tatuarse. Soy amante del arte, te entiendo completamente, vivir de él es el sueño, pero mientras que abracemos con mucho amor todo lo pequeño, podremos ver que ya somos grandes. Te abrazo y leo con mucho cariño desde Torreón Coahuila, un besooo mua
Milú